RizVN Login



Tercer Domingo del tiempo ordinario
PortadaComunicados

Comisión de Comunicación

   

Introducción:

Vivimos en un mundo con un alto nivel de globalización, nivel que aumenta exponencialmente en los niños y jóvenes, principales destinatarios de la acción pastoral de Juventudes Marianas Vicencianas (en adelante JMV).

El avance de la tecnología, especialmente en lo que a telecomunicaciones se refiere, y sobre todo, debido a la constante implementación de servicios en internet, ha conseguido que la información fluya a velocidades de vértigo, haciendo que los datos queden pronto completamente obsoletos y generando unos esfuerzos enormes de actualización a cualquier persona o entidad que desee darse a conocer. Además de la rapidez, la era digital ha traído consigo la capacidad para llegar hasta los lugares más insospechados del planeta, haciendo posible que el público potencial de nuestras informaciones aumente hasta abarcar a la práctica totalidad de los jóvenes que integran nuestra sociedad.

Hoy más que nunca, y especialmente entre los jóvenes, se hace patente la afirmación “si no está en internet no existe”. Esta sentencia nos exige, en virtud de nuestra labor de evangelización (principalmente desarrollada entre los jóvenes de nuestra sociedad), mantenernos “a la última” en lo que a comunicación se refiere. Inmersos en el reto de la nueva evangelización, debemos buscar cauces más atractivos y cercanos a los jóvenes, fomentando en ellos la búsqueda de lo trascendente.

Además, nuestra presencia en las redes sociales y en internet, ha de ejemplificar el buen uso de los mismos, fomentando la comunicación interpersonal y la preocupación por el otro más allá del simple utilitarismo para evadirse de un sentimiento de soledad crónico que aqueja a los jóvenes de hoy en día. Tenemos que demostrar que otra manera de hacer las cosas es posible, y que los nuevos canales de comunicación a nuestro alcance han de servir prioritariamente para acercar a las personas, y no para alejarnos sistemáticamente de todo aquello que no nos gusta, nos cuestiona o simplemente nos aburre.

Debemos ofrecer a los jóvenes la posibilidad de encontrarse con Cristo, y para ello tenemos la obligación de ofrecerles experiencias vitales les acerque cada vez más a Dios. Pero siendo realistas, sabemos que las cosas no ocurren porque sí y que los jóvenes no acuden de la nada, sino que se mueven por una necesidad cada vez mayor de experiencias vitales que les toque en lo más hondo. Para ello no hay mejor reclamo que el ver como otros jóvenes disfrutan de las situaciones que viven, creando un efecto de sana envidia al querer disfrutar de esa misma alegría, yendo más allá incluso, queriendo encontrar la fuente de la misma felicidad, que nosotros sabemos que no es otra que Cristo Resucitado.

Por todo ello se hace necesario compartir con todos aquellos que puedan estar interesados, aunque ni ellos mismo lo sepan en este momento, las actividades y demás recurso que, como asociación dedicada a la pastoral con niños y jóvenes, ofrecemos. No necesitamos darnos publicidad a nosotros mismos, pero recordemos que estamos aquí porque Él nos amó primero y nosotros no podemos hacer otra cosa que transmitir su Amor al mayor número de personas posibles. Para ello la sociedad actual pone a nuestros alcance unos cauces capaces de llegar hasta donde sólo podíamos soñar hace tres décadas, es nuestro deber ponerlos al servicio de Dios. Que cuando el venga no nos encuentre de brazos cruzados.

Fco. Javier Cremades Fdez.

Madrid, 8 de enero de 2013

 

Inicio